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HIPERACUSIA

Hyperacousie
Comprender la hiperacusia

Comprender la hiperacusia

La hiperacusia es una intolerancia (y no una sensibilidad más fina a los sonidos) a niveles sonoros ambientales cuya intensidad, más o menos fuerte, no representa ningún riesgo, y ninguna molestia para las personas que oyen normalmente, pero que induce  un malestar o un dolor en los pacientes con hiperacusia.

 

La hiperacusia no es sinónima de una audición mejor, no aumenta la agudeza auditiva.

 

La sensación auditiva patológica proviene del hecho que el oído ha perdido parte de su dinámica funcional, lo cual se manifiesta por un encogimiento de los umbrales de incomodidad y de audición : los sonidos de intensidad confortable y fuerte son exacerbados.

 

Se sabe ahora que situaciones sonoras normalmente anodinas pueden revelarse totalmente insoportables, como por ejemplo: el ruido que hace el agua de la ducha al caer sobre los azulejos, el desenrollamiento de un rollo de adhesivo, el ruido de la vajilla que se choca una con otra, aplausos, las voces agudas, el sonido de su propia voz, el ruido de sus propios pasos y el ruido que uno hace al masticar alimentos crujientes.

 

Para dar un ejemplo, el  timbre del teléfono o el zumbido de un motor de coche pueden ser percibidos por el paciente con hiperacusia respectivamente como una sirena de bomberos y como el reactor de un avión.

 

Tal hipersensibilidad auditiva genera molestia, cansancio, y hasta dolores y nausea. La cuantificación del dolor no es en absoluto proporcional al tiempo de exposición.

 

De hecho, un simple grito de niño puede ocasionar un dolor muy fuerte que durará de un par de horas a varios días.

 

Consciente que el hecho de percibir ciertos sonidos o de ser expuesto a ciertos niveles sonoros, aún si durante muy poco tiempo, le causa dolor y cansancio, el paciente con hiperacusia tendrá tendencia en protegerse contra todo tipo de « agresión » sonora potencial y para eso llevará protecciones auditivas (tapones de oreja) en la mayoría de las situaciones de la vida corriente.

 

Y por eso la hiperacusia induce un cambio comportamental notable en el paciente que sufre de ella, y la elaboración de esquemas de funcionamiento desproporcionados frente a las situaciones de la vida diaria.

 

Es útil notar que la hiperacusia no es fonofobia, pero que los comportamientos protectores legítimos del paciente con hiperacusia pueden ser la consecuencia de una fonofobia inducida.

 

El paciente con hiperacusia puede por ejemplo hacer todo lo posible para evitar de concurrir a una cena de familia, de encontrarse en medio de un cóctel entre colegas o de acompañar a sus niños al jardín público.

 

Se encuentra constantemente confrontado al dilema siguiente: o decide de protegerse de toda exposición sonora, lo cual le hace perder el vínculo social, o decide de no hacerlo para poder intercambiar con sus familiares y relaciones, lo cual le hace correr el riesgo de exponerse tarde o temprano a un sonido doloroso para él.

 

Por eso se observa frecuentemente con los pacientes que sufren de una hipersensibilidad auditiva un comportamiento de anticipación de los esquemas potencialmente « peligrosos » que impactan sus actividades diarias, lo cual conduce el paciente poco a poco a recogerse en sí mismo y a renunciar, resignado, a casi toda su vida social, con consecuencias considerables sea profesionales, que conyugales y familiares, que afectan profunda y durablemente su existencia.

 

La hiperacusia no está sistemáticamente legada a una pérdida auditiva o a algún otro trauma afectando el sistema auditivo, aunque estadísticamente se observa en 40%* de las personas que sufren de acufenos  y parece afectar cerca de 2% de la población general.   (*según France Acouphènes)

 

Las causas identificadas

Las causas identificadas

Causas periféricas

 

Una molestia progresiva seguida de un cansancio auditivo puede conducir una persona a escoger de ponerse obturadores contra el ruido en modo inapropiado, lo cual resulta en sobrevenida de la hiperacusia.

 

Una molestia progresiva seguida de un cansancio auditivo puede conducir una persona a escoger de ponerse obturadores contra el ruido en modo inapropiado, lo cual resulta en sobrevenida de la hiperacusia.

 

Se notarán también la parálisis facial de Bell, el síndrome de Ramsay Hunt (virus que afecta las neuronas del  ganglio geniculado responsable de los movimientos de los músculos de la cara, el herpes zóster oticus y la parálisis facial), una fístula laberíntica…

 

Causas principales

 

La hiperacusia puede tener su origen en un accidente (traumatismo craneal…), en medicinas ototoxicas, en desordenes psicológicos o también en confusiones neurológicas…

 

hyperacousie

 

Recomendaciones…

Recomendaciones

Es absolutamente fundamental hacer comprender al paciente sufriendo de hiperacusia que no debe sobre-protegerse en nada en su vida diaria porque esto produciría al contrario un aumento de su hipersensibilidad. El sonido percibido como desagradable o hasta doloroso proviene únicamente de una falsa evaluación de su sistema auditivo, y no es en nada traumático para su oído.

 

Aparición de un síntoma de hiperacusia

Aparición de un síntoma de hiperacusia

La aparición de un síntoma de hiperacusia, igual como para los acufenos, es una urgencia médica y es imperativo consultar los servicios de medicina ORL en un máximo de 48 horas.

 

Tratamiento y soluciones

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Además, existen terapias dichas de costumbre o de insensibilización  llamadas TRT  « Tinnitus Retraining Therapy »: se dedican a permitir al paciente de comprender mejor y controlar más su hiperacusia con el fin de poder recuperar una cierta comodidad de vida.

Se puede también preconizar el uso de un generador de ruido, el cual permite distraer artificialmente el oído para que el sistema auditivo se desinterese de su ambiente sonoro.

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